• Erick Arenas

¿De qué hablamos cuando se habla de empoderamiento?

La sexóloga Marisol Valle nos ofrece, en entrevista, un acercamiento al tema del empoderamiento femenino desde los ámbitos de la sexualidad

Foto: Cortesía Marisol Valle // Marisol participando con la Red de Sexólogos y Sexólogas - SexólogxsMX

Los Siete Principios del Empoderamiento de las Mujeres


Cuando se habla de #empoderamiento, se involucran muchas esferas de la vida de la mujer y el hombre. Es un término complejo, muchas veces mal interpretado. Una definición de éste, por parte del Glosario de Género de la Organización de las Naciones Unidas para las Mujeres, organismo conocido también como #ONUMujeres, dice que el empoderamiento “se refiere al proceso mediante el cual tanto hombres como mujeres asumen el control sobre sus vidas: establecen su propias agendas, adquieren habilidades (o son reconocidas por sus propias habilidades y conocimientos), aumentando su autoestima, solucionando problemas y desarrollando la autogestión. Es un proceso y un resultado”.


Al consultar el sitio web de ONUMujeres, será posible encontrar información que aporta mucho al conocimiento sobre la palabra, que va desde esquemas que tienen que ver con los sectores y los niveles de la actividad económica, hasta cuestiones relacionadas con el desarrollo social y de la salud.

Se encuentra para su descarga gratuita el documento que enlista los Siete Principios para el Empoderamiento de las Mujeres y que, según información del sitio web, “ofrece un conjunto de reflexiones destinadas a ayudar al sector privado a centrarse en los elementos clave para la promoción de la igualdad de género en el lugar de trabajo, en el mercado y en la comunidad”.


El desarrollo del documento, que contiene los Siete Principios, abarca los tres aspectos al inicio de este texto. Por ejemplo, el tercer principio menciona que debe existir “salud, seguridad y una vida libre de violencia”, y detalla que ello debe promoverse dentro de los ámbitos laborales para “tener en cuenta los impactos diferenciales sobre mujeres y hombres, ofrecer condiciones de trabajo seguras y protección frente a la exposición a los materiales peligrosos, así como informar de todos los riesgos potenciales en cuanto a salud reproductiva”.

Tomando como referente el objetivo de proporcionar a todas las mujeres información en cuanto a su salud reproductiva (y por ende sexual), platicamos en entrevista con la sexóloga Marisol Valle (@Zaphyrochan) acerca de la palabra empoderamiento desde la esfera biológica, que necesariamente va en conjunto con lo psicológico y social, sobre aquellos mitos que rodean a la palabra y, por supuesto, los beneficios que trae a la vida de toda mujer.


La labor de una sexóloga


Marisol es sexóloga educadora y se encuentra en la etapa final de sus estudios en la maestría en Sexología Educativa - Sensibilización y Manejo de Grupos, que comenzó en 2017 y es ofertada por el Instituto Mexicano de Sexología, A.C. Antes, se tituló como diseñadora gráfica por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (#UACJ). Participa activamente con Viva la Vulva MX, colectivo de sexólogas y sexólogos del norte de México, forma parte desde 2018 de la Red de Sexólogos y Sexólogas - #SexologxsMX y recientemente lanzó el podcast Alquimia Sexual. En octubre de 2019, participó en el vigésimo cuarto Congreso Mundial de Sexología, que se llevó a cabo en la Ciudad de México, organizado por la World Association for Sexual Health (#WAS) y la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología, A.C. (#FEMESS), donde tuvo oportunidad de participar con la exhibición de un poster titulado “Autoconocimiento como armas del empoderamiento”.

Foto: Cortesía Marisol Valle // La sexóloga juarense con Tomoe Saotome, obstreta y ginecóloga del Hospital Koseikai Mihara

Marisol explica, antes de entrar de lleno en el tema, que previo a sus estudios de posgrado y el comienzo de muchas de sus prácticas, talleres e investigaciones académicas, siempre buscó ampliar su bagaje en el tema preguntándose de manera constante qué era aquello que quería, desde la sexualidad, como persona. Al preguntársele sobre el empoderamiento, desde su especialidad, ella explicó:

“El empoderamiento, desde la Sexología, se trabaja desde muchos puntos. La sexualidad la vemos desde lo biológico, psicológico y social. Si nos basamos en prácticas sexuales, el empoderamiento como tal comienza con el conocimiento del cuerpo, de sus funciones, reacciones, qué es aquello que te gusta y qué no. A la hora de estar con una persona o personas, se trata de comunicar asertivamente* todo eso, lo que quieres, lo que necesitas. No tiene nada que ver con imponer la voluntad de uno sobre el otro o la otra. Se trata del propio conocimiento de sí misma, hacerse responsable lo que me satisface y saber comunicárselo a la otra persona”.

La #Sexología, dice ella, va más allá de hablar sobre juguetes y posiciones sexuales: “Ayudamos a informar científicamente, removiendo mitos sobre la sexualidad. Hacemos acompañamiento en diferentes aspectos de la vida sexual, desde lo relacionado a tu preferencia, a identificarte como tal o cual persona, hablar de la expresión de género, de los distintos tipos de feminismo, de cuestiones médicas. Acompañamos también a las personas a la hora de conformar relaciones afectivas que sean más asertivas. Es una disciplina integral, hay especializaciones y tenemos que estar muy actualizadas”.


El autoconocimiento, principio de todo empoderamiento


El Glosario de Igualdad de Género de la ONU, descargable desde el sitio de la Unidad de Igualdad de Género y Erradicación de la Violencia del gobierno del Estado de México, menciona que el empoderamiento de las mujeres y la niñas “es tener poder y control sobre sus propias vidas. Implica concienciación, desarrollar autoestima, ampliar sus opciones, más acceso y control de los recursos, y acciones para transformar las estructuras e instituciones que refuerzan y perpetúan la discriminación y la desigualdad de género”. El mismo documento amplía el discurso de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (#UNESCO por sus siglas en inglés) al decir que "nadie puede empoderar a otra persona: solo cada quien puede empoderarse a sí misma o sí mismo para tomar decisiones o expresar su opinión”.


Marisol comenta que el error común es considerar al proceso de empoderamiento como la dominación de una o uno sobre otra persona. En los terrenos de la sexualidad, el mito y constructo es que una mujer empoderada dominará a su pareja. “Es algo falso e incorrecto, no se trata de eso. Es decir `yo soy dueña de mi placer, del conocimiento de mi cuerpo, de cómo funciona´, eso es y por ningún motivo algo impositivo. En México, desafortunadamente, la educación sexual se ve como algo sucio. Desde pequeñas a nosotras las mujeres nos dicen `no te toques, eso no está bien´. A los órganos sexuales no se les da su nombre de manera correcta, todo es bloqueo porque todo es un NO”, dice Valle.

Cortesía: Marisol Valle // La sexóloga juarense junto a sus compañeras Elia Martínez y Carolina Meza, así como otras participantes durante un taller de La semana de Viva la Vulva

En 2016, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (#SCJN) de nuestro país determinó constitucional que los menores comenzaran a recibir educación sexual. El comunicado oficial de la SCJN, que entonces reprodujeron varios medios de comunicación, explicó que “dentro del derecho humano al nivel más alto posible de salud física y mental de los menores de edad, se encuentra comprendido tanto lo relativo a toda aquella información que sea esencial para su salud y desarrollo -como lo es la educación, sensibilización y diálogo en servicios de salud sexual y reproductiva-, como lo relacionado con el acceso a los métodos anticonceptivos”. El conocimiento, entonces, puede empoderar desde temprana edad.


Sin embargo, para Marisol, la situación en las mujeres dista mucho del ideal jurídico: “Durante la edad infantil, a la mujer se le dice que no se debe explorar, se le dice que tocarse está mal, no se le brinda una educación sexual adecuada, al llegar a la adolescencia y buscar, por ejemplo, contacto sexual con un hombre, la cosa por lo regular termina mal”. Agrega que ello se debe al mito sobre cómo el hombre sabe más que la mujer y él le enseñará. “Muchos hombres se `educan´ a través de la #pornografía, de lo que les dicen los amigos. Existe entonces mucha desinformación en ellos también. Pero esa es una carga que se le impone al género masculino, algo que no debería ocurrir”, comenta la sexóloga.


Implicados están todas y todos


El Glosario de Igualdad de Género, arriba mencionado, pone énfasis al decir que “el empoderamiento de las mujeres no puede lograrse en un vacío; los hombres deben unirse al proceso de cambio. El empoderamiento no debe verse como un juego de suma cero en el cual los triunfos de las mujeres automáticamente implican pérdidas para los hombres”.


Para Marisol, en las mujeres comienza con el conocimiento de una misma: “Hay que explorarse. La #sexualidad no solo son los órganos sexuales, es todo el cuerpo, los sentidos, las fantasías. Permitirse explorar sensaciones que permean al tomar café, al sentir la lluvia en el cuerpo, diferentes estímulos, llenar ese libro de experiencias. Explorar todo ese conjunto para saber si gusta o no, es válido”.


Dentro de su experiencia como tallerista, Marisol explica que existen formas y ejercicios para que, desde la práctica de la sexualidad, se pueda comenzar ese empoderamiento: “Un ejercicio recurrente es hacer una lista con tres columnas que designen lo que sí se quiere hacer, lo que tal vez se podría hacer y aquello que definitivamente no se querría llevar a la práctica. Incluso se puede compartir con la persona con la que se vaya a ejercer libremente la sexualidad. Ayuda a fomentar la comunicación y se puede negociar”.

Foto: Cortesía Marisol Valle // La sexóloga durante su participación en un taller ofrecido por Viva la Vulva MX

Pero Valle aclara que compartir algo así depende de cada quien y de la relación que se tiene con otra u otras personas, y que por ningún motivo se debe pensar que, por compartir una lista de esa naturaleza, significa que se realizarán. Insiste en mantener siempre la consensualidad en entre ambas personas: “Es ponerla sobre la mesa para que la otra persona decida si le interesa o no, respetando en todo momento sus decisiones”.


Marisol comenta que otro mito, desde el ámbito de la sexualidad y que es común escuchar, es aquel que dice que el empoderamiento sexual en las mujeres solo ocurre cuando se llevan a cabo ciertas prácticas o se experimenta de diversa índole:

“Todo se concentra en el conocimiento de la mujer sobre sí misma. Conocer su cuerpo, investigar qué pasa con él, qué funciona, desde ahí parte el empoderamiento. No es necesario tener prácticas de cierto tipo. Conócete, desde lo más básico, y así sabrás lo que te gusta. Si quieres experimentar con otra u otras personas, tú lo decides, pero no es necesario".

Echar un vistazo a la parte introductoria de los Siete Principios para el Empoderamiento de las Mujeres es saber que uno de los objetivos a alcanzar refiere a “mejorar la calidad de vida de las mujeres, de los hombres, de las familias y de las comunidades”. Los beneficios del empoderamiento desde las tres esferas, pero visto en este caso desde lo sexual, trae consigo muchos beneficios, explica Marisol: “A la hora de un acto son más seguras, asertivas al decir qué les gusta con la persona que están. Crea una seguridad en otras relaciones que se puede llevar a los ámbitos laborales, escolares, sociales. Es como cuando lanzas una piedra a un lago y genera olas. El empoderamiento, desde el conocimiento de lo que soy, crece hacia otras esferas”.


Conócete a ti misma


Marisol insiste en el conocimiento de la mujer para que su camino al empoderamiento comience. Comenta que aquella mujer que ya se sienta de ese modo, puede decirlo y expresarlo pues es dueña de lo que dice. Sin embargo, debido al desconocimiento, ignorancia y fuertes estereotipos desde la visión androcentrista y misógina, a una mujer que se expresa de ese modo se le cuelgan etiquetas negativas: “La forma en cómo las otras personas te perciban, de eso ya no tienes control. Eso habla más de todos ellos, por la influencia en su crianza, en determinados entornos machistas. Hay mujeres que son abiertamente sexuales en sus prácticas y lo comentan. Las que somos así recibimos comentarios de ese tipo, pero no podemos controlarlo, es responsabilidad de la otra persona y no nuestra”.


La sexóloga entonces habla desde su experiencia personal:

“Si una mujer disfruta de su sexualidad y lo dice abiertamente, entonces algunos sectores le llaman puta. Pues eso incluso lo puede tomar ella como una forma de empoderamiento. No puedo hablar por todas las personas, pero en mi caso, cuando me cuelgan etiquetas, yo las utilizo a mi favor y digo `sí, lo soy, ¿cuál es tu problema?´”.
Foto: Cortesía Marisol Valle // Junto a Caro Meza, Elia Martinez y Gustavo Gallardo en Radio UANL

Pero es recurrente a dejar claro que no se trata de imponer nada a nadie: “Si eso te funciona a ti, pero no al otro o la otra, eso es punto aparte. No se puede llegar con la bandera de `sean libres sexualmente´ porque puede haber personas que no quieren siquiera ser sexualmente activas. Mientras a ti te funcione y no le hagas daño a nadie, está bien. No se trata de llevar prácticas sexuales específicas ni de imponerlas a otros u otras. Si una mujer se siente libre siendo ella, teniendo o no pareja, comenzará a sentirse empoderada. Mientras sea auténticamente ella, ahí está. No debe tener mil prácticas sexuales, no. Mientras sea ella, es suficiente”.


Con relación a su empoderamiento personal, dice que cambió su vida y que el proceso continúa: “El empoderamiento lo veo como la sexualidad misma, para mí nada está escrito en piedra. Es algo fluido y cambia, se adapta a lo que ocurre en mi vida. Me siento una mujer empoderada. Pero no se llega y ya… no es como llegar a la Luna y listo, hay todo un sistema solar, un universo. Me siento así, pero no creo que sea el estado final. Siempre habrá algo que pueda mejorarse, todo evoluciona y es parte de empoderarse y conocerse a sí misma”.


Marisol Valle recomendó una variedad de libros que, para ella, han sido de gran ayuda tanto en su formación personal y académica en torno al tema del empoderamiento. Si bien algunos están en inglés, comentó que es posible encontrarlos en versiones hispanizadas.


A continuación sus recomendaciones:


Sobre empoderamiento, sexualidad y pareja


Ética promiscua Dossie Easton y Janet W. Hardy


Mating in captivity: Unlocking erotic intelligence Esther Perel


Monólogos de la vagina Eve Ensler


Come as you are: The surprising new science that will transform your sex life Emily Nagoski


Becoming orgasmic Julia Heiman


Witches, sluts, feminists: Conjuring the sex positive Kristen J. Sollee


Sobre empoderamiento en general


#GIRLBOSS Sophia Amoruso


Bossypants Tina Fey


Girl logic: The genius and the absurdity Iliza Shlesinger


The confidence code Claire Shipman y Katty Kay


You are a badass: How to stop doubting your greatness and start living and awesome life Jean Sincero


Feminismo y género Simone De Beauvoir y Judith Butler

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